Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2016

Cuentecillo #7

Privilegios venidos del espacio interestelar
Científicos independientes (no de la NASA ni de ningún otro organismo sospechoso) acaban de descubrir que los extraterrestres viajan millones y millones de años luz para que unos cuantos privilegiados terrestres les tomen borrosos videos y los suban a Youtube. ©






Visita también http://www.redsl.mx/

¿Qué hay de nuevo? Los clásicos: Kafka

La época de Kafka. El proceso
Joseph K. está en pleno apogeo de su carrera y de su existencia, cuando “las tardes y las noches resultan demasiado cortas para gozar de los placeres de la vida de soltero”. Tiene amigos, una amante, un puesto importante en un banco que pronto puede serlo aun más porque se ha granjeado la simpatía de muchos y la estima del presidente de la institución.    Ese hombre al que todo parece irle de maravilla y que según su tío siempre ha sido de ideas claras, “sin que hubiera hecho nada censurable fue detenido una buena mañana” en su propia habitación. “Ideas claras” significa, en voz del tío, que es responsable en su trabajo y consciente de la privilegiada clase social a la que pertenece. No es improbable que Bret Easton Ellis, autor de American Psycho, hay tomado inspiración de K. para perfilar a su refinado yuppie Patrick Bateman.    Luego del desconcierto inicial, K. toma el asunto a broma; poco a poco va enterándose de su absurda seriedad, porque “los cargo…

Cuentecillo #6

Descubrimiento real

Científicos imparciales (no británicos) acaban de descubrir que la longevidad de la reina Isabel es a expensas de la frustración del príncipe Carlos.
©

Crónica sin tiempo: La luz ámbar del semáforo y otros peligros

Reglamentos van y vienen a través de los años, pero somos tantos habitantes y son tantos los coches que circulan por la recién bautizada Ciudad de México (nombre nuevo, problemas viejos), que la luz en ámbar es indicativo para que el automovilista acelere, de ningún modo para que se detenga, como es obligatorio en otros países e incluso en cualquier otra ciudad del país. Tras él, muy de cerca y ya con la luz en rojo, siempre se cuelan tres o cuatro coches.
El peatón desprevenido que se pone en marcha se detiene en seco y vuelve a mirar el semáforo creyendo que la vista le ha jugado una mala pasada. Los automovilistas en la calle adyacente ya saben que tienen que esperar, lo que no significa que no invadan el paso cebra, dejen de aplastar sus bocinas y pisar sus aceleradores con el clutch puesto, como perros de pelea sujetos a duras penas por la correa del amo.
Y existen los que en cualquier momento se pasan el rojo, como los taxistas. “Lo hago con precaución”, se defienden ellos; “ademá…

Disquisición: declaración de principios

Disquisición sobre las disquisiciones

El ovillo de varios colores que son estas disquisiciones no pretende colgarse de ningún género. Si hubiera que compararlas con algún animal híbrido e inexistente, como hizo Alfonso Reyes con el ensayo (“el centauro de los géneros”), ese sería el alebrije, bestia colorida y proteica. Pero más que al ensayo, si hubiera que adscribirlas a algún género ese sería tal vez el de varia invención, el cual, antiguo como la escritura pero innominado hasta entonces, Juan José Arreola cultivó de manera incomparable y le puso nombre. Aunque más bien creo que tienden hacia el género epiceno antes que al neutro. Están en deuda, en todo caso, con el Bestiario del maestro de Zapotlán y obras igualmente breves y gozosas.
No son “un informe de investigaciones realizadas en el laboratorio ─como dice Gabriel Zaid─, son el laboratorio”; asumo los riesgos de un desastre. Tampoco pretenden ahondar en nada, sino ofrecer al lector ciertas ideas propias y honestas sobre alguna…

Disquisición: Los crucigramas

Reto en varias direcciones
Los crucigramas son como la vida, dicen. Veamos.   Una vez aceptado el reto, uno lo mismo los escoge. Los hay grandes y chicos, complicados y sencillos. Órgano olfativo, cinco letras. Cota de malla, ocho letras. Entre más difíciles, mayor satisfacción resolverlos. Pero si se escoge uno complejo y no hay avances, puede sobrevenir la frustración. Antes de pasar la página hay dos opciones, ambas positivas si se miran bien: 1) preguntar a quien tengamos cerca o consultar enciclopedias y diccionarios, y 2) ir directamente a la solución, si es que se incluye en la publicación; por supuesto, esto no sabe igual que si lo hubiéramos resuelto por nuestros propios medios, pero se aprende para el próximo.    Pasatiempo tan viejo como la época romana y aparentemente en vías de extinción, el crucigrama no es asunto de meros conocimientos sino también de paciencia y flexibilidad mental, empezando por la disposición para el reto interior y la apertura para reconocer que está…

Extemporáneos: La carretera de C. McCarthy

Apocalipsis y postapocalipsis


Todo está seco, oxidado, moribundo, ceniciento, momificado, derruido. Mad Max minimalista y tremendamente grisácea, La carretera (Cormac McCarthy, 2006) es una road novel sobre la desesperanza sin salida.
“Noches más tenebrosas que las tinieblas y cada uno de los días más gris que el día anterior”.
El planeta Tierra se ha convertido en un páramo de ceniza y frío por causa de alguna catástrofe mayúscula que nunca es nombrada. Sobreviven muy pocos animales y menos plantas aún. Los escasos humanos están inmersos en un estado de barbarie en el cual es necesario practicar el canibalismo para sobrevivir.
En ese ambiente de pesadilla caminan un hombre y su hijo rumbo a la costa del sur, tal vez la salvación. Duermen a la intemperie o en cuevas, se nutren de los despojos del desastre encontrados en casas y almacenes saqueados y resaqueados por otros a lo largo de los años, ¿dos?, ¿cinco? No se sabe.
Siempre encima o siguiendo a distancia el contorno de la carretera, …

Extemporáneos: Roa Bastos

Un paraguayo universal desde el español y el guaraní
Con ascendentes vascos, portugueses y guaraníes, nació en Asunción, en 1917. Desde temprano aprendió el guaraní (Paraguay es el único país totalmente bilingüe de Hispanoamérica; el castellano se usa en el ámbito social y el guaraní en la esfera afectiva y familiar. Ambos son oficiales, a despecho de otras muchas lenguas nativas). A los 15 años escapó de la escuela y se fue a experimentar la guerra entre Paraguay y Bolivia (Guerra del Chaco, 1932-1935), donde fungió como asistente de enfermería. Esta experiencia le servirá para escribir Hijo de hombre, publicada en 1960, junto con Yo el supremo (1974) las obras cumbres de su literatura y dos de las más elevadas cimas de la novelística latinoamericana, en las cuales crece la complejidad y abundan neologismos y localismos pero florece, lleno de nutrientes para la vida, el gozo literario.
Sus pasos como periodista los inició en El País, diario de Asunción. Leía principalmente autores euro…

Cuentecillo #5

Preguntas respondidas con suficiencia(Homenaje a Fredric Brown)
Aburrido al googolplex, entré en Facebook por enésima vez. Nadie de mi interés estaba en línea. Ningún mensaje para mí. Le hice caso al odioso encabezado ¿Qué estás pensando?    “Estoy pensando que últimamente no pienso en nada”, escribí con desgano. “Eso me preocupa porque el avance tecnológico frío y deshumanizado ocupa, casi sin desearlo, gran parte de mi tiempo”, me animé. “Mi pregunta es si el pensamiento y la voluntad humanos no quedarán pronto superados por…” Me levanté porque tocaban a la puerta.    ─Sí, ¿qué se le ofrece y quién es usted?”, pregunté a la llamativa mujer que aguardaba en el pasillo.    ─Respondo a tu primer interrogante: En efecto, el pensamiento humano ya está ampliamente superado; al segundo, necesito que desalojes esté mundo, y al tercero, ¿te acuerdas de aquella vocecita dispuesta a responder tus preguntas más idiotas?    ─Sí, no, la verdad es que… ─farfullé. Estaba estupefacto.    ─Me llamo Si…

Extemporáneos: Juglares

1
Apogeo de las grabadoras portátiles. Le pedí a mi hermano un caset, cualquiera, para escuchar esa noche. Me prestó uno con música varia y sin identificar como era la costumbre de muchos. Más o menos igual que ahora, se trasegaba de un soporte a otro la música que te gustaba y ya, a disfrutarla. El que menciono contenía un movimiento de sinfonía, un aria, varios temas de moda en inglés y un par de intrigantes canciones en español, la última de las cuales no concluía, otra costumbre. Las letras eran atractivas, algo oscuras; acompañada sólo por una enjundiosa guitarra, la voz era viril y novedosa, con tintes ásperos y destellos místicos. Se notaba un gran respeto por el texto. Fue algo deslumbrante para mí.

Días después le pregunté a mi hermano quién era el cantante. Un amigo le había grabado el caset; no sabía. Prometió averiguarlo. A manera de reparación, añadió que la primera era la adaptación de una poesía de no recordaba quién y la segunda, la inconclusa, una poesía de Jorge Manriq…

Cuentecillo #1

Precocidad
En bata y pantuflas, la madre acerca la oreja a la puerta de la recámara de su “pequeño”, a quien sigue llamando así a pesar de que ya es un adolescente para todo efecto.
Escucha gemidos ahogados de placer, ¡Dios santo!, y otros sonidos. Abre la puerta de golpe y exclama: “¡Cómo, tan temprano y ya escuchando el Nocturno de Shubert! ©

Cuentecillo #4

Vidas ejemplares


Inspirado en la clase de historia patria y en la litografía con tonos áureos de un prócer nacional que cuelga de la salita de su chomack, un pequeño soñador de tromik raído fantasea por las noches con llegar a murk de su país, Tshink, entonces uno de los más atrasados del mundo. Y desde la más tierna infancia se consagra a realizar su quimera para salvarlo de la ignominia de las guerras intestinas, el hambre y el analfabetismo.
Aprende en la escuela elemental cuanta lección le encargan. Canta y saluda con mano firme al pintrick patrio cada miércoles al terminar las clases, inveterada costumbre cívica de Tshink. En vez de levantarles el tromik o jalarles las trenzas a sus compañeritas, les cede el paso y les explica las tareas de matemáticas cuando así se lo piden.
Se rompe el tobillo izquierdo en un partido de futbol, una experiencia que, más allá de lo anecdótico (contará a un periodista de la BBC años más tarde), le hace tomar conciencia de lo precario de la condición …

Cuentecillo #2

Elegía de la despechada



Era el Atila de sí mismo y la cicuta de los demás. Era bruto como un oso sin hibernar, era grasiento, grisáceo, soso, desvaído, bosquejo de Matt Groening, era troglodita, cerril, cromañón, Pedro Picapiedra alcoholizado y Hitler sin poder, una bolsa de mañas y resentimiento, un bolsón, un bulto en términos boxísticos, un tongo, un derrotado por su sombra en el primer asalto, un verdadero fraude, no alcanzaba la categoría de muerto viviente. Era un malviviente, un vividor y un bebedor, un zángano, corriente como las galletas de animalitos, el Atacama del sentido del humor, el nadir de la creatividad.
Era misógino, caliginoso, gelatinoso, machista, espermafloja, pitobreve, celoso, cagón y melifluo, era biológicamente inferior, químicamente impuro, involucionado, centrípeta, hoyo negro, satélite de los demás, escrofuloso, escrupulosamente edípico pero odiado por su madre por feo y llorón, su ángel de la guarda se escondía e inventaba pretextos para no guardarlo de na…

Disquisición: El trapeador

Romanticismo y reflexión serena
Se exprime, se cuelga, siempre anda en la suciedad o en el agua, pero es indispensable en los pisos de mosaico, que en México, con clima relativamente templado, son mayoría. Es un trapo, un paria útil en casa y lugares públicos. Luce feo, puede oler mal, se le arrincona. Según el país o la región, en el mundo de habla hispana le llamamos mechudo, greñudo, peludo, fregona, mopeador (un horrible calco del inglés) y, lo juro, “cabeza de abuelita” por su típico color de algodón crudo (aunque ahora, con las nuevas fibras, existen de diversos colores). Aquí lo reconocemos fácilmente de norte a sur por trapeador.
En Estados Unidos, epítome de la sociedad irresponsablemente consumista, vi a una persona secar una tímida mancha de humedad con metros de toallas de papel; en nuestro país basta el módico trapeador, que puede tener una vida útil de meses o años, según el cuidado que le dediquemos. Si se lava y exprime a conciencia después de usarlo, se prolonga su vida…

Disquisición: La lucha libre

Hasta en la sopa

En algo que él llama “crítica libre de la lucha libre”, un amigo y analista aficionado señala con vehemencia que ya aburren con ese seudo deporte o espectáculo deportivo que “a fuerzas insisten en promocionar como el deporte nacional”, siendo que en su modalidad profesional lo trajo de Estados Unidos en los años 30 del siglo XX un empresario mexicano, y el primer enmascarado en el pancracio del país fue un francés o, no hay acuerdo, un gringo llamado Ciclon Mackay. Además…
"Los que en verdad ganan son las grandes cadenas de televisión", amplía con enjundia el amigo. "Pero ahí están haciéndole el juego sin saberlo promotores culturales, pintores, escultores y fotógrafos, músicos, cineastas y escritores que se tragan el anzuelo de deporte popular, deporte de masas. A influjo de Carlos Monsiváis, a inicios de los 80 hablar de ella, analizarla o tratarla como asunto artístico, era aprehender la esencia, contracultura. Ahora ¡hasta en la sopa! ¿Es que no hay m…

Disquisición: El lápiz

Metáfora de la autocríticaEs sencillo y elegante, barato y prácticamente infalible en casi cualquier superficie. En su texto “Verdad y mentira en la creación literaria”, Juan Rulfo confesó guardarle temor a la hoja en blanco, y sobre todo al lápiz, “porque yo escribo a mano”. Hoy en día, ¿quién puede presumir de haberse terminado un lápiz? Los olvidamos en cualquier parte, los perdemos con facilidad. “Vale menos que un lápiz”, decimos de algo sin importancia.
No obstante, dicha herramienta, por lo regular una barra de grafito encerrada en un cilindro de madera, sigue siendo esencial para matemáticos, arquitectos, músicos, dibujantes y, sobre todo, carpinteros y albañiles, que lo siguen portando con orgullo en la oreja. El lápiz no se arrastra, se desliza como una conversación entre amigos.
El jamaicano de origen inglés Hymen L. Lipman patentó en Estados Unidos el primer lápiz con borrador de goma, en 1858. El lápiz y la goma son el complemento ideal, metáfora de la autocrítica que debem…